Campesinos de La Laguna de Durango cierran filas por la transparencia en los módulos de riego y denuncian intentos de desestabilización
Presidentes de los ocho módulos de riego de la Laguna de Durango, junto con usuarios y representantes de organizaciones campesinas, realizaron una asamblea informativa para desmentir señalamientos infundados y denunciar intentos de desestabilización en la operación de los sistemas de riego de la región.
Durante el encuentro, se destacó que la inversión histórica anunciada por el Gobierno de México para la tecnificación del campo será ejecutada directamente por las empresas constructoras asignadas desde la Federación, sin que los módulos administren dichos recursos.
“El recurso no llega a los módulos. Llega directo desde México al constructor. Nosotros sólo decidimos qué proyecto necesita cada zona, pero no tocamos ni un solo peso”, precisaron los líderes de los módulos.
Los representantes campesinos denunciaron que personas vinculadas a intereses políticos y económicos del pasado están promoviendo una narrativa de desinformación, acusando falsamente al sindicato CATEM de extorsión. Los presidentes rechazaron enérgicamente estas versiones y destacaron que fue gracias al respaldo de CATEM que se logró abrir paso a una nueva etapa de transparencia y representatividad real.
“Antes los módulos estaban controlados por quienes traficaban con el agua y beneficiaban sólo a quienes pagaban. Hoy, gracias al apoyo de esta organización, los módulos están en manos de quienes trabajan la tierra”, aseguraron.
Uno de los actores señalados fue Javier García, a quien acusan de encabezar recientes manifestaciones con fines políticos, bajo el argumento de una supuesta presión sindical.
“No es cierto que haya presión ni extorsión. La protesta que organizó no tuvo convocatoria; apenas reunió a 15 personas. Lo que busca es regresar al viejo esquema donde los poderosos decidían todo”, dijeron.
Los líderes también reiteraron su respaldo a Carmelo Ortega, dirigente campesino que ha sido blanco de acusaciones sin fundamento legal. Aseguran que ninguna de las demandas presentadas en su contra ha prosperado por falta de sustento.
“Respaldamos su conducta. Las acusaciones que enfrenta no tienen base. No vamos a permitir campañas de difamación para desestabilizar el trabajo que hoy beneficia a todos los productores.”
Durante el encuentro, se recordó que, durante años, los módulos de riego de La Laguna de Durango fueron utilizados para favorecer intereses particulares, provocando la pérdida de cosechas y el uso ilegal de agua. En contraste, en el presente ciclo agrícola —pese a ser uno de los más atípicos y difíciles— se logró una distribución más equitativa, permitiendo que todos los productores recibieran al menos una parte del recurso.
“Los módulos no son de nadie. Son de todos. Vamos a defender este derecho y a garantizar que el agua llegue a quien realmente la trabaja”, concluyeron.
Con unidad, los campesinos de La Laguna de Durango refrendan su compromiso con la transparencia, el uso eficiente del recurso hídrico y el fortalecimiento de una gestión agrícola incluyente, justa y alejada de intereses ajenos al campo.
